jueves, 2 de julio de 2009

Los recursos tecnológicos como respuesta a las necesidades educativas relacionadas con la comprensión lectora en los alumnos sordos.

Mª del Pilar Sánchez Hípola
Profesora del Departamento de Didáctica y Organización Escolar
Facultad de Educación. Universidad Complutense de Madrid

Resumen. La utilización de los recursos tecnológicos dentro de los contextos educativos para atender a la diversidad continua siendo un reto; las aplicaciones informáticas como respuesta educativa a las necesidades del alumnado con discapacidad auditiva aún no están generalizadas en los centros escolares y, concretamente, la utilización didáctica de las aplicaciones informáticas para favorecer y desarrollar la comprensión lectora de los sordos –una de las barreras más significativas, aunque no la única, en la comunicación y en la adquisición de conocimientos académicos y culturales- a lo largo de la escolarización obligatoria es un ámbito de investigación aplicada no suficientemente conocido y explorado dentro de la escuela y, por consiguiente, hay que continuar trabajando con proyección a largo plazo para proporcionar a las personas sordas niveles de calidad en la educación y en la comunicación.

Puntos de partida
El objetivo de esta comunicación es revisar el estado de la cuestión analizando, por un lado, las dificultades en la comprensión lectora del alumnado con discapacidad auditiva y, por otro lado, las aplicaciones informáticas para reflexionar y plantear algunas cuestiones y propuestas.
Creo que es interesante aportar unos datos presentados por un representante del CERMI –Comité Español de Representantes de Minusválidos- en la entrega del Premio FIAPAS 2002[2]: “el 66 % de los discapacitados de la Comunidad Europea no tienen estudios de secundaria y sólo un 5 % han obtenido estudios de licenciado”. Por supuesto, que estos datos hacen referencia a todos los discapacitados, incluido el colectivo de personas con discapacidad auditiva, pero son porcentajes muy significativos que llaman la atención sobre las barreras, los obstáculos y las dificultades de los alumnos con necesidades educativas especiales para alcanzar una formación y una educación de calidad.
En las últimas décadas, han aumentado el número de experiencias bilingües -bilingüismo sucesivo y bilingüismo simultáneo- dentro de las opciones de modelos educativos y de intervención con los alumnos sordos para mejorar la respuesta educativa y para buscar soluciones más adecuadas a las dificultades en la competencia lingüística en la lengua oral, en la lengua de la sociedad y de la cultura ilustrada, editada y publicada en lengua escrita. Pero estos enfoques bilingües han puesto de manifiesto que “la competencia alcanzada en esta lengua –lengua oral- no es del todo satisfactoria en una gran mayoría de casos cuyos niveles en lengua hablada y en otro de sus índices, la lectura comprensiva y la expresión escrita, siguen estando muy por debajo de lo esperado (...)” (la cursiva es mía). Gutiérrez (2002: 17).


1. Dificultades de los alumnos sordos en la comprensión lectora
Leer y escribir comprensivamente es una actividad tremendamente compleja; en los procesos de lecto-escritura participan los procesos perceptivos; el procesamiento léxico, sintáctico y semántico; esquemas cognitivos integrados de conocimientos del mundo; el conocimiento que el sujeto tenga del lenguaje en sus dimensiones fonéticas y fonológicas, así como en sus dimensiones semánticas y morfo-sintácticas (Sánchez Hípola, 1999).
Desde las aportaciones de la Psicología Cognitiva, la Psicolingüística y la Neurolingüística, en estos procesos están presentes simultáneamente, junto a las dimensiones específicamente lingüísticas, distintos factores neurológicos, cognitivos y socio-afectivos a lo largo del desarrollo evolutivo de la persona sorda. Estos factores tienen, a su vez, especial importancia en la adquisición o aprendizaje del lenguaje en los tres primeros años de vida –de ahí la necesidad y el papel de la detección precoz y la intervención temprana (Sánchez Hípola, 1995)- y en la escolarización obligatoria, etapa educativa en la que la lecto-escritura y la comprensión lectora son fundamentales para la adquisición de los conocimientos académicos y culturales.
En el análisis de la identidad y de la función de cada uno de estos procesos y dimensiones, numerosos trabajos e investigaciones[3] realizadas en nuestro país con alumnos sordos han observado que las dificultades de lecto-escritura y de comprensión lectora de los estudiantes sordos en cuanto a su competencia lingüística y metalingüística se deben, por una parte, al conocimiento insuficiente del lenguaje oral –lo que explica las dificultades de acceso al léxico y a la interpretación del léxico escrito- y, por otra parte, a la menor capacidad predictiva, inferencial y organizadora. A modo de resumen, los alumnos sordos presentan, en primer lugar, limitaciones en: a) la amplitud de vocabulario, b) el conocimiento de la estructura sintáctica, y c) la comprensión del lenguaje figurativo, de las metáforas y las expresiones idiomáticas.
En segundo lugar, desde las aportaciones de los modelos teóricos de la Psicología Cognitiva y de la Psicolingüística, existen otros aspectos que permiten explicar las dificultades en la lectura -y en la escritura- de los sordos, teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, como: a) el reconocimiento o la identificación de la palabra escrita, y b) el conocimiento y la aplicación estrategias para la comprensión del texto (estrategias y habilidades de autorregulación, planificación, supervisión y evaluación durante la lectura). Estos dos últimos aspectos, considerados como procesos tienen que ver, a su vez, con otros procesos cognitivos y lingüísticos que parecen explicar la menor capacidad predictiva, inferencial y organizativa y el bajo rendimiento de los alumnos sordos en habilidades y tareas lectoras, como: a) la identificación y asignación de significado a las palabras, b) los conocimientos sintácticos y pragmáticos, c) los conocimientos del código fonológico (representaciones fonológicas), y d) el entrenamiento metafonológico (consciencia fonológica).
Con los argumentos indicados, parece evidente que la comprensión lectora es un proceso multidimensional que requiere la participación simultánea de esquemas de conocimientos significativos e integrados sobre el mundo, de procesos cognitivos básicos y complejos, de conocimientos y dominio de las dimensiones lingüísticas del lenguaje oral y escrito, así como de experiencias socio-afectivas.
Desde estas premisas, las Nuevas Tecnologías proporcionan a los alumnos sordos recursos, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo, para favorecer, desarrollar y potenciar los procesos y dimensiones que participan en la comprensión lectora.

2. Aplicaciones informáticas como recursos de apoyo a la comprensión lectora de los alumnos sordos
Para favorecer los procesos de lecto-escritura en el alumnado sordo se han propuesto y desarrollado diversas estrategias y procedimientos específicos (adaptar textos escritos, formular preguntas claras, precisas y directas, potenciar la consulta del diccionario, etc.), y destacan como procedimientos importantes, aunque no son los únicos, la utilización y presentación de recursos y apoyos visuales a través de los diferentes soportes técnicos y tecnológicos hoy día disponible (Sánchez Hípola, 2001).
Cualquier centro escolar de infantil, primaria o secundaria tiene un aula de informática para impartir esta disciplina. Pero, aún así, no se puede decir que las Nuevas Tecnologías estén integradas dentro del sistema educativo; concretamente las aplicaciones didácticas de Internet y software educativo aún no están integradas en el currículum escolar como un recurso didáctico y de apoyo al aprendizaje dentro del aula. Si proponemos una educación de calidad es necesario, como tantas veces se ha repetido en numerosos foros y diversas publicaciones, introducir o integrar en todas las áreas curriculares, a lo largo de las etapas de infantil, primaria y secundaria, esta herramienta de aprendizaje en el aula. Cuando hablamos de informática educativa o de las aplicaciones informáticas hacemos hincapié en la utilización del ordenador –Internet y software educativo- para el aprendizaje, consolidación, ampliación, refuerzo, introducción a contenidos curriculares correspondientes al nivel en que se encuentre el alumno. Es decir, que no es objetivo de la informática educativa la enseñanza de la utilización del recurso informático en sí; la adquisición de los conocimientos necesarios para su utilización será aprendida y adquirida por el alumno mientras lo usa para aprender lo que corresponda según su nivel y empleando aquellas opciones metodológicas más adecuadas y beneficiosas.
¿Qué usos didácticos y cómo podemos utilizar las aplicaciones informáticas en el aula como respuesta a las necesidades especiales derivadas de la diversidad de los sujetos en los contextos educativos?. Podríamos clasificar los usos didácticos de las aplicaciones informáticas, según Alba y Sánchez Hípola (1996: 367), en aplicaciones:
· Dirigidas al aprendizaje de contenidos curriculares (herramienta pedagógica).
· Para favorecer o mejorar habilidades, estrategias y el desarrollo de capacidades básicas (cognitivas, motrices,...) en los procesos de enseñanza-aprendizaje (herramienta cognitiva)
· Orientadas a la rehabilitación e intervención educativa y logopédica (herramienta logopédica).
En general, las aplicaciones informáticas con alumnos sordos han sido principalmente una mezcla de aplicaciones orientadas al desarrollo de capacidades cognitivas y a la adquisición y el aprendizaje del lenguaje oral y de la lecto-escritura. El software educativo dirigido especialmente a los alumnos sordos está orientado a cubrir la necesidad de apoyarse más en estímulos visuales, programas donde prima lo gráfico sobre lo sonoro, programas que introducen iconos o representaciones en lengua de signos o en bimodal, programas que pretenden favorecer el aprendizaje del lenguaje escrito y oral. Por todos son conocidos los programas como Speechiewer III de IBM, programa DI, Babel, Cuenta-Cuentos, el Proyecto L.A.O. (Logopedia Asistida por Ordenador), programas desarrollados con el Sistema EL (Entornos Lingüísticos) como son los modelos de programas como Pili y Chema, Bla bla bla, programa HALE, Módulos Ejemplares, Frutas, Mi Barrio, entre otros.
Además de estas aplicaciones informáticas destinadas a los alumnos sordos que han sido utilizadas frecuentemente en sesiones individuales o en el aula de logopedia con grupos reducidos,
· ¿el software educativo hoy día disponible para utilizar en las distintas áreas y aprendizajes curriculares dentro del aula con todos los alumnos de clase puede mejorar y dar respuesta a las dificultades o carencias que los estudiantes sordos presentan en su competencia lingüística y en su comprensión lectora?.
· el profesorado de las escuelas infantiles, de los niveles de enseñanza obligatoria y post-obligatoria, e incluso de la universidad: ¿qué aplicaciones informáticas podrían emplear con sujetos sordos o con implantes cocleares dentro del aula?
En la actualidad es muy numerosa la producción de software o programas educativos pensados para su uso en contextos escolares –aplicaciones informáticas para aprendizajes curriculares- para destinatarios que no presentan necesidades educativas asociadas a discapacidades psíquicas, cognitivas o sensoriales, sobre las distintas áreas curriculares para las diferentes etapas educativas. La aplicación y utilización didáctica de estos programas facilita al mismo tiempo el desarrollo de estrategias y procesos cognitivos simples y complejos, así como de habilidades lingüísticas, motrices y sociales, y, por otra parte permiten la realización de tareas escolares seleccionadas (prog. cerrados) o diseñadas (prog. abiertos) según posibilidades, ritmo de aprendizaje, etc., de los sujetos. Del mismo modo, la utilización de estos programas en muchos casos puede facilitar la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes en el aula, así como explorar o averiguar las estrategias que utilizan o no conocen ante situaciones de aprendizaje seleccionadas o diseñadas para ello –esta es una de las principales ventajas de los programas abiertos y semiabiertos-.
Los programas multimedia destinados a diversos aprendizajes curriculares constituye otra oportunidad poco conocida y explorada con estudiantes sordos para la mejora y el desarrollo de los procesos que participan en la comprensión lectora; es interesante mencionar el Programa SIMICOLE como un claro ejemplo de aplicación multimedia para favorecer la comprensión lectora de adultos sordos[4].
Finalmente, la utilización didáctica de la conexión a Internet como herramienta de aprendizaje y de trabajo -aún no generalizada dentro de la escuela-, representa una posibilidad de aplicación informática con usuarios sordos para favorecer y desarrollar la comprensión lectora. El uso de Internet en el ámbito educativo de la escuela puede facilitar y contribuir a la mejora de habilidades, capacidades y aptitudes, en general, y además es un recurso y medio didáctico para favorecer la alfabetización tecnológica.
Todos los programas informáticos o software educativo para el desarrollo de habilidades y estrategias cognitivas y lingüísticas, programas de informática educativa –abiertos y cerrados- para aprendizajes curriculares, programas multimedia, Internet, así como diversas aplicaciones de programas estándar –programas generales destinados a una población más amplia como procesadores de texto, programas de autoedición, base de datos, hojas de cálculo, etc.-, pueden ser utilizados con fines didácticos en este caso para favorecer la comprensión lectora y, por consiguiente, los aprendizajes curriculares, con los medios o adaptaciones necesarias y adecuadas a las posibilidades de los alumnos sordos.
Las aplicaciones informáticas cuando se utilizan o se combinan con opciones metodológicas pueden ser un instrumento de integración, un medio de favorecer la respuesta a la diversidad de los estudiantes y un recurso para favorecer y desarrollar habilidades sociales, de comunicación y lingüísticas. De otro modo, hay que explorar y utilizar dentro del aula las aplicaciones informáticas como herramientas complementarias con el grupo de referencia de los alumnos sordos.

3.1. Consideraciones para las aplicaciones informáticas dentro del aula con alumnos sordos
Hay aspectos o cuestiones que debemos plantear para no caer en la ingenuidad de que basta con tener un ordenador en el aula y poner al alumno a trabajar. La utilización didáctica del ordenador, del cualquier software o programa informático y de Internet supone una manera distinta de enseñar y un replanteamiento por el profesorado de qué es lo que debe enseñar, cómo y para qué.
Otro aspecto y quizás el más importante se refiere a que los beneficios de las aplicaciones informáticas serán reales y efectivos en la respuesta educativa a la diversidad cuando han sido diseñadas y desarrolladas en un proyecto consensuado y elaborado por un grupo de profesores, que asumen el compromiso de trabajo firme y en equipo –esto último es un requisito imprescindible-.
Y relacionado con lo anterior, este proyecto implica la disposición de los medios tecnológicos, así como el mantenimiento de infraestructura, por la dirección del centro escolar y la administración educativa; sin olvidar la formación adecuada a las necesidades y demandas de los profesores.
Por otra parte, para la utilización didáctica de las aplicaciones informáticas para favorecer la comprensión lectora en los estudiantes sordos el profesorado de los centros ha de tener en cuenta los siguientes factores:
· características del material,
· la adecuación y adaptación del material a las circunstancias que caracterizan la situación educativa:
o El entorno en el que se utilizará dentro del aula, la organización de la actividad o la opción metodológica –individual, parejas, grupo pequeño/libre, semidirigido o dirigido-, el tipo de aprendizaje que se pretende –repetitivo, elaboración, exploración, regulación o evaluación-.
o Adecuación a los usuarios y a su ritmo de trabajo
o Calidad en los contenidos y capacidad de motivación
· el coste del material, facilidad de uso e instalación –este es un aspecto importante en los programas educativos multimedia-.

[1] C/Rector Royo Villanova, s/n. 28040 Madrid. Teléfono: 91-3946162. E-mail: pshipola@edu.ucm.es
[2] Premio otorgado al trabajo “Modelo Oral Complementado” de Santiago Torres Monreal y del grupo de investigación de la Universidad de Málaga.

[3] Al ser numerosas estas referencias bibliográficas de trabajos e investigaciones con alumnos sordos, para una revisión de éstas puede consultarse la publicación de Sánchez Hípola (2001).

[4] Programa SIMICOLE -Sistema Multimedia de Comprensión Lectora- es un programa informático destinado a la mejora de las habilidades relacionadas con la comprensión lectora en las personas sordas adultas con el fin de mejorar sus condiciones en relación con su acceso a la formación superior, Ferrer Manchón (2001). La comprensión lectora en personas sordas adultas y el acceso a la universidad. Ponencia presentada a ISAAC 2001: Odisea de la Comunicación- Segundas Jornadas sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa. España. Valencia, septiembre 2001.
fue extraído de la página http: www.mipediatra.com/psicopedagogia/.../Tecnoneet4.doc

Tecnologías para la diversidad en contextos escolares

Francisco Javier Soto Pérez
Dirección General de Enseñanzas Escolares. Servicio de Atención a la Diversidad.
Consejería de Educación y Cultura. Región de Murcia.

Introducción:
El desarrollo tecnológico y la convergencia entre las nuevas plataformas contribuyen a la
creación de un nuevo escenario: la Sociedad de la Información; caracterizado por una difusión
masiva de la informática, la telemática y los medios audiovisuales de comunicación, a través de
los cuales nos proporciona nuevos canales de comunicación (redes) e inmensas fuentes de
información; configurando así nuestras visiones del mundo en el que vivimos e influyendo, por
tanto, en nuestros comportamientos (Marqués, 20062).
En este escenario, la escuela se ve obligada a plantearse algunas transformaciones (Martín-
Laborda, 20053). Así, por ejemplo, deben producirse cambios en el proceso educativo
(formación continua): en el objeto de la enseñanza (alfabetización digital); en los objetivos
educativos (nuevas capacidades y conocimientos); en los centros escolares (infraestructuras,
equipos, gestión,…); en el rol del profesor (facilitador, mediador), y en el del alumno (aprender
a aprender); y, por último, cambios en los contenidos didácticos (más información,
interactividad, convergencia de lenguajes,…).
De forma paralela a todo este proceso se han producido cambios sustanciales en la forma de
organizar y planificar la respuesta educativa a los alumnos con necesidades específicas de apoyo
educativo. Hemos avanzado de un modelo centrado en el déficit (caracterizado por el
establecimiento de categorías y por etiquetar; destacando las causas de las dificultades de
aprendizaje y obviando otros factores) (Ainscow,19954), a la Atención a la Diversidad centrada
en el modelo curricular (caracterizado por una escuela comprensiva, con carácter integrador, no
etiquetador, que asume la heterogeneidad, y que utiliza prácticas que respetan la diversidad en
un marco de igualdad) (Arnaiz, 20035).
En este nuevo escenario educativo, las tecnologías de la información y la comunicación
pueden suponer un elemento decisivo para normalizar las condiciones de vida de los alumnos
con necesidades especiales y, en algunos casos, una de las pocas opciones para poder acceder a
un currículum que de otra manera quedaría vedado.
Dicho de otro modo, la influencia de las tecnologías de la información y la comunicación en
la educación se traduce en la creación de nuevos escenarios; que a su vez, generan nuevas
oportunidades para los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
1. Aportaciones de las tecnologías en la respuesta educativa a la diversidad.
Ante la pregunta ¿qué pueden hacer las TIC por los alumnos con necesidades específicas de
apoyo educativo?, la respuesta no está todavía definida, pues necesitamos aún estudios
rigurosos e investigaciones contrastadas. No obstante, encuentros académicos como los
Congresos de Tecnología Educativa y Atención a la Diversidad (Tecnoneet) o los Congresos
Iberoamericanos de Informática Educativa Especial (CIIEE), corroboran que cada vez son más
1 Ponencia impartida en las II Jornadas Internacionales sobre políticas educativas para la sociedad del
conocimiento. Granada, 7,8 y 9 de marzo de 2007.
2 MARQUES, P. (2006). La cultura tecnológica en la Sociedad de la Información. Disponible en
http://dewey.uab.es/pmarques/si.htm
3 MARTÍN-LABORDA, R. (2005). Las nuevas tecnologías en la educación. Madrid: Fundación AUNA.
4 AINSCOW, M. (1995). Necesidades especiales en el aula. Guía para la formación del profesorado.
Madrid: Narcea.
5 ARNAIZ, P. (2003). Educación Inclusiva: Una escuela para todos. Archidona: Aljibe.
2
las personas que encuentran en las tecnologías un punto de apoyo para su desarrollo: los
alumnos para compensar discapacidades con la ayuda de las Tecnologías de Apoyo y, los
profesores, para alcanzar su máximo desarrollo profesional y potenciar el desarrollo cognitivo
de los alumnos al mejorar los procesos de adquisición de los objetivos de las distintas
disciplinas del currículo escolar.
El uso de las tecnologías como medio para incrementar, mantener o mejorar las capacidades
funcionales de los individuos es un práctica común en el ámbito de la intervención con personas
con discapacidad (Alcantud y Soto, 20036). En este contexto, se vienen utilizando varios
términos para definir el campo de actuación de la atención tecnológica a las personas con
necesidades especiales: ayudas técnicas, tecnología asistiva, tecnología de apoyo, tecnología de
la rehabilitación o tecnología de ayuda, entre otras. Pese a que se suelen utilizar indistintamente
dichas definiciones, lo cierto es que cada una de ellas tienen matices que las diferencian. No
obstante, no es mi objetivo aquí profundizar sobre el tema, de modo que con carácter general,
nos referiremos a todos aquellos productos (hardware o software), elementos o piezas de
equipos que son usados para incrementar, mantener o mejorar las capacidades funcionales de
personas con necesidades educativas especiales7, así como para el apoyo y la mejora de los
procesos de enseñanza y aprendizaje de este alumnado.
La naturaleza de las tecnologías de apoyo o de ayuda es tan variada que se han propuesto,
para ello, distintas filosofías de clasificación. Sin entrar en dicho debate, aquí únicamente
destacaremos aquellas que consideramos más relevantes en contextos escolares.
1.1. Tecnologías para el acceso al ordenador.
Hay determinados alumnos que presentan necesidades educativas especiales asociadas a
déficit sensorial o motor y que van a necesitar de determinadas ayudas técnicas para acceder al
ordenador. Entendemos, pues, estas tecnologías como recursos para ayudarles a superar las
necesidades específicas que puedan presentar y mejorar su calidad de vida.
Para determinar cuál es la ayuda técnica idónea para cada usuario es necesario partir siempre
de una evaluación contextual del alumno por parte de los diferentes profesionales que inciden en
su aprendizaje. Esta primera evaluación ha de ser multidisciplinar de forma que nos posibilite
posteriormente una intervención transdisciplinar en la cual se le facilite al alumno una respuesta
global, coordinada y coherente, la cual se traducirá en la ayuda idónea para acceder a un
determinado aprendizaje.
Una vez realizada la evaluación del alumno, disponemos de numerosos dispositivos que
pueden facilitar su acceso al ordenador. Podemos distinguir entre ayudas basadas en hardware y
ayudas basadas en software. En cuanto a las primeras, existen alternativas a los periféricos del
ordenador, tales como ratones y teclados adaptados, señalizadores, pulsadores, adaptaciones
como carcasas, o periféricos específicos diseñados a tal efecto (dispositivos tiflotécnicos, por
ejemplo). En cuanto a las ayudas basadas en software, podemos utilizar desde las opciones de
accesibilidad de algunos sistemas operativos, hasta software específico que emulan el ratón o el
teclado, o lectores de pantalla. Las nuevas líneas de investigación avanzan hacia el camino en el
desarrollo de software que consigue la interacción persona-ordenador, sin necesidad del uso de
las manos, cables, sensores u otro tipo de dispositivo. La interacción se hace gracias al uso de
una cámara tipo webcam USB estándar que reconoce el movimiento de la cara u otro objeto8.
Evidentemente, garantizar el acceso del alumno al ordenador es un requisito previo e
imprescindible para lograr su plena participación en el uso de las TIC en contextos escolares,
pero no es el único. Así, por ejemplo, debemos garantizar la accesibilidad de las aplicaciones
informáticas, tanto las basadas en formato web9 como en otros soportes o lenguajes de
programación. En este sentido conviene destacar el trabajo del Grupo de Accesibilidad de
6 ALCANTUD, F. y SOTO, F.J. (coords) (2003). Tecnologías de ayuda en personas con trastornos de
comunicación. Valencia: Nau Llibres.
7 Definición de tecnología de apoyo extraída de Wikepedia http://es.wikipedia.org/wiki/Portada
8 Para ampliar información sobre el tema puede verse la web del CEAPAT: http://www.ceapat.org/
9 Sobre accesibilidad web, un buen punto de partida es la página del SIDAR: http://www.sidar.org/
3
Plataformas Educativas de la Dirección de Educación de la ONCE, que en el año 2005 publican
el documento “Pautas para el diseño de entornos educativos accesibles para personas con
discapacidad visual”10.
1.2. Tecnologías para la estimulación sensorial.
Hablar de estimulación sensoriomotriz supone focalizar nuestra atención hacia el estudio de
unos procesos que habitualmente pasan inadvertidos, y sólo en aquellos casos cuyo
funcionamiento no es el adecuado es cuando se hace evidente la importancia de su estudio. Así,
en las personas que presentan un desarrollo evolutivo dentro de los márgenes de una cierta
normalidad, en los primeros momentos de su vida, los sistemas sensoriales comienzan a
funcionar y a aportar esos primeros datos a partir de los cuales van a construir sus futuros
aprendizajes. Esto no ocurre en las personas con plurideficiencia, que presentan un alto grado de
discapacidad; sus sistemas sensoriales no funcionan de la manera adecuada y su desarrollo va a
ser diferente. Por ello, es en estos casos cuando la estimulación sensoriomotriz cobra
importancia, ya que puede contribuir a desarrollar aquello que la naturaleza no ha terminado, al
mismo tiempo que va a favorecer vías de interacción entre la persona y el ambiente que le
rodea.
En el caso de niños con plurideficiencias y grave afectación, el ordenador puede ser
especialmente útil, desde edades muy tempranas, como recurso para favorecer una estimulación
sensorial organizada con fines educativos y de potenciación del desarrollo de la percepción
sensorial. En esta línea, Sánchez-Montoya (200211) menciona el Programa Senswitcher como
una herramienta dirigida a personas con severas, profundas y múltiples dificultades para
aprender. También dirigida a las personas que padecen plurideficiencia con graves
discapacidades, existe la Herramienta Multimedia de Estimulación Sensoriomotriz (HMES)
(Martínez-Segura y García-Sánchez, 200412). Por último, el programa Mirar y Tocar (Sacco,
200613), es una herramienta útil para apoyar la evaluación objetiva para distintos niveles de
visión en personas con discapacidades múltiples así como para estimular el sentido visual.
1.3. Tecnologías para la comunicación aumentativa.
Los diferentes sistemas de Comunicación Aumentativa14 y los avances en las ayudas
técnicas, suponen herramientas muy útiles y eficaces para superar las barreras de acceso al
currículo, posibilitando, por lo tanto, una notable mejora en los procesos de aprendizaje.
Durante muchos años la Comunicación Aumentativa se ha centrado mucho más en la forma que
en el uso del lenguaje, dándole una desproporcionada importancia a los procesos de valoración
sobre posibles prerrequisitos cognitivos necesarios en detrimento de la toma de decisiones. En
la actualidad nos dirigimos a un concepto mucho más amplio de Comunicación Aumentativa
“... incluye todas aquellas opciones, sistemas o estrategias que se pueden utilizar para facilitar
la comunicación a toda persona que tiene dificultades graves para la ejecución del habla”
(Torres, S. 2001, 2515).
10 Disponible en http://www.once.es/appdocumentos/once/prod/SSED%
20Pautas%20de%20diseno%202005.doc
11 SÁNCHEZ MONTOYA, R. (2002). Ordenador y discapacidad (2ª edición reescrita y actualizada).
Madrid: CEPE.
12 MARTÍNEZ-SEGURA, M.J. (2004). “Tecnologías de la Información y la Comunicación y
Estimulación Sensoriomotriz en niños con plurideficiencias”. En SOTO, J. Y RODRÍGUEZ, J.
Tecnología Educación y Diversidad: Retos y realidades de la inclusión digital. Murcia: Consejería de
Educación y Cultura.
13 SACCO, A. (2006). Proyecto Mirar y Tocar. En RODRÍGUEZ, J.; SANCHEZ, R., Y SOTO, F.J. Las
tecnologías en la Escuela Inclusiva: Nuevos escenarios, nuevas oportunidades. Murcia: Consejería de
Educación y Cultura.
14 Véase la página www.aumentativa.net para ampliar información sobre Sistemas de Comunicación
Aumentativa.
15 TORRES, S. (2001): Sistemas alternativos de comunicación. Manual de comunicación aumentativa y
alternativa: sistemas y estrategias. Málaga: Aljibe.
4
Podemos distinguir cuatro tipos de tecnología de ayuda para la comunicación aumentativa:
soportes o ayudas básicas, ayuda de baja Tecnología, ayuda de alta tecnología y ayuda basada
en sistemas de software.
Los soportes o ayudas básicas son instrumentos sencillos, de fácil fabricación y bajo costo,
que genéricamente los conocemos como tableros de comunicación. Nos estamos refiriendo a los
trípticos, cuadernos personalizados, hules o cuadros transparentes (ETRAN).
Las ayudas de Baja Tecnología utilizan adaptaciones de herramientas simples ya existentes.
Así, por ejemplo, podemos encontrar comunicadores electrónicos de un solo mensaje; o
sencillos libretos con una o dos caras en las que se disponen un número variable de casillas que
ofrecen la posibilidad de introducir un pictograma por cada una de ellas y grabar un solo
mensaje oral.
Por su parte, las ayudas de alta tecnología incorporan productos y equipos de gran
complejidad tecnológica. Bajo este epígrafe podemos incluir toda la amplia gama de
comunicadores electrónicos que existen en el mercado; y que oscilan entre aquellos que
disponen de 2 casillas hasta los que tienen 128; pasando por los que incorporan pantalla táctil,
síntesis de voz, barrido, etc.
Por último, las tecnologías basadas en sistema software, nos permiten crear tableros de
comunicación, generar horarios personalizados con pictogramas, escribir textos con símbolos,
etc. así como la enseñanza de los propios sistemas de comunicación aumentativa.
1.4. Tecnologías para la rehabilitación/habilitación del lenguaje.
El uso de las nuevas tecnologías está abriendo un campo de acción útil, interactivo y
multisensorial para el desarrollo de estrategias para la comunicación y el lenguaje, el de las
llamadas Speech Technologies o Tecnologías del habla que según Gaspar (200616): “tienen por
objeto el tratamiento informático de la lengua oral y que nos permiten que el ordenador ofrezca
información hablada, reconozca los enunciados emitidos por un locutor o combine ambas
tecnologías para entablar una interacción”.
En este ámbito disponemos de numerosos recursos tecnológicos que nos van a servir de
apoyo en los procesos de rehabilitación y habilitación del lenguaje. Gaspar (2006) señala que
dicho apoyo puede realizarse a tres niveles: aplicaciones informáticas para el desarrollo de la
intervención lingüística; aplicaciones informáticas dirigidas a la corrección de errores y/o
alteraciones producidas en el canal y el código comunicativo; y el uso de recursos para facilitar
las tareas de administración y gestión del aula.
En cuanto a los primeros, se refiere a todos aquellos programas y aplicaciones informáticas
que contribuyen al desarrollo de los niveles del lenguaje (Fonética, Fonología, Semántica,
Sintaxis y Pragmática); el segundo nivel hace referencia a los soportes informáticos
encaminados a los procesos de rehabilitación del lenguaje (dificultades y alteraciones del habla);
por último, en el tercer nivel, se agruparían aquellos programas para la gestión de alumnos y
evaluación17.
1.5. Tecnologías para la enseñanza-aprendizaje.
Las Tecnologías de Ayuda pueden suponer una importantísima ayuda como favorecedor de
los aprendizajes escolares, como un reforzador didáctico, un medio de individualizar la
enseñanza, una herramienta fundamental de trabajo para el docente... Pero para los alumnos con
necesidades educativas especiales puede suponer, además de los aspectos mencionados, un
recurso para poder acceder a un currículum normalizado.
16 GASPAR, G. (2006). Tecnologías para la rehabilitación/ habilitación del lenguaje y el habla. En
HURTADO, M.D. Y SOTO, F.J. Tecnologías de ayuda en contextos escolares. Murcia: Consejería de
Educación y Cultura.
17 Para profundizar sobre el tema se puede consultar el libro ALCANTUD, F. y SOTO, F.J. (coords)
(2003). Tecnologías de ayuda en personas con trastornos de comunicación. Valencia: Nau Llibres; o el de
GASPAR, G. (en prensa). Logopedia Digital. Madrid: CNICE.
En internet hay varias páginas sobre la temática. Interesantes son Logopedia Digital
http://www.logopediadigital.org/ y el Logopeda sin Recursos http://www.logopedasinrecursos.org/ .
5
Toledo (200618) enumera algunas de las razones que justifican la introducción de la
tecnología de ayuda en las aulas ordinarias y de apoyo:
Los nuevos avances tecnológicos proporcionan nuevas opciones a los alumnos con
Necesidades Educativas Especiales para participar y realizar tareas de enseñanza y aprendizaje.
Permite que los alumnos alcancen sus potencialidades. Los alumnos con necesidades
especiales no sólo tienen discapacidades, es necesario potenciar sus habilidades y aprovecharse
de ellas.
Ayudan a muchos alumnos a acceder a la información, interactuar con otros y participar en
actividades desarrolladas en la Red, a las que no podrían acceder sin el uso de esta tecnología
Las alternativas digitales del e-learning presenta oportunidades al alumno con Necesidades
Educativas Especiales para explorar y beneficiarse de estos recursos a través del uso de la
tecnología asistida.
El uso de la tecnología les motiva, aumenta su autoestima, hace que no se sientan diferentes
a los demás compañeros.
Los ordenadores ofrecen retroalimentación al alumno sobre sus errores, pero no les hacen
comentarios negativos ni críticas que les puedan desmotivar.
Ahora bien, para Beltrán (2004), la tecnología aplicada a las personas con discapacidad sólo
es efectiva cuando:
Parte de evaluaciones que determinan los programas que necesitan.
Resulta adecuada a su potencial: necesidades, fuerzas y debilidades.
La dificultad de la tarea se ajusta a sus capacidades y experiencias.
Tiene en cuenta su experiencia lingüística.
Suministra feedback inmediato sobre el progreso del alumno.
Estamos de acuerdo con Sánchez Montoya (200619), cuando señala que es recomendable huir
de las “tecnologías exclusivas”, es decir, aquellas pensadas y creadas específicamente para
alumnos con necesidades educativas especiales. Si realmente avanzamos hacia una escuela
inclusiva, también las tecnologías que se utilizan e integran en las aulas deben serlo. En este
sentido, ya hemos hecho referencia anteriormente a que éstas deben cumplir con las directrices
y estándares del diseño para todos.
Teniendo en cuenta lo anterior, podemos señalar que prácticamente existe un programa o
recurso informático para apoyar todas y cada una de las áreas curriculares. En este sentido, las
administraciones educativas están desarrollando interesantes “repositorios” de contenidos
digitales que permiten a los docentes acceder rápidamente a dichos recursos.
La oferta es muy amplia, y podemos encontrar desde programas comerciales a programas de
distribución libre; en distintos soportes (web, físicos,...); para todas las áreas y etapas
educativas; y con diversas y distintas funciones (motivación, desarrollo de contenidos, refuerzo
y recuperación, ampliación, juego, etc.). Tanto es así, que la tarea de evaluador de recursos
multimedia es un nuevo rol que debe asumir el profesorado y que no está exenta de dificultades.
Por varios motivos, por un lado porque cada vez son más numerosas las aplicaciones
multimedia que se están desarrollando con una finalidad didáctica (Martínez y otros, 200220); y
por otro, por la falta de formación o por la carencia de instrumentos adecuados (Sobrino,
200021).
18 TOLEDO, P. (2006). El profesor en el proceso de selección de tecnología de apoyo para alumnos con
NEE. Comunicación y pedagogía: Nuevas tecnologías y recursos didácticos, 210, 24-28
19 SÁNCHEZ MONTOYA, R. (2006). Capacidades visibles, tecnologías invisibles: Perspectivas y
estudio de casos. En RODRÍGUEZ, J., MONTOYA, R. Y SOTO, F.J. (coords): Las tecnologías en la
escuela inclusiva: nuevos escenarios, nuevas oportunidades. Murcia: Consejería de Educación y Cultura.
20 MARTINEZ, F. y otros (2002). “Herramienta de evaluación de multimedia didáctico”. Pixel-Bit.
Revista de medios y educación, 18. Disponible en
http://www.sav.us.es/pixelbit/articulos/n18/n18art/art187.htm
21 SOBRINO, A. (2000). “Evaluación de Software Educativo”. En: REPARAZ, CH. y otros. (2000)
Integración curricular de las nuevas tecnologías. Barcelona: Ariel.
6
Por otro lado, Watkins (200122) señala que una buena infraestructura y la disponibilidad de
materiales educativos de nuevas tecnologías de calidad no garantizan su uso efectivo en la
escuelas; por lo que se pone de manifiesto asegurar tanto una adecuada formación del
profesorado, como el establecimiento de estructuras de apoyo y asesoramiento en nuevas
tecnologías y educación, e instrumentos de ayuda al profesorado.
En lo que respecta al alumnado con escolarización tardía en el sistema educativo, hay cierto
consenso sobre las posibilidades que despiertan las tecnologías como recurso en la enseñanza
del español y en el aprendizaje de la lectoescritura.
En el primer caso, García e Ivars (200623) señalan el aumento de la motivación; el fomento
del proceso individual del aprendizaje; la posibilidad de autoaprendizaje; la retroalimentación
inmediata; la descarga laboral del docente; el acceso no lineal a la información; y los nuevos
tipos de ejercicios; como ventajas destacadas.
2. Modelos, Estrategias y Tecnologías Emergentes.
Como hemos expresado en líneas anteriores, las oportunidades que generan las tecnologías
de ayuda en los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo son destacables y se
presentan como una valiosa ayuda para los docentes.
Lo que nos depara el futuro, no muy lejano por cierto, es aún más favorable. Así, la aparición
de nuevas herramientas que establezcan un marco de encuadre de la relación usuario-profesional
y que sirva de guía en el proceso de valoración, supone un avance importante (Martín, 200624) y
fundamental para la práctica educativa. La ACTP (Dumont y Mazer, 200625), por ejemplo, es
una herramienta desarrollada para valorar la eficiencia de distintos tipos de dispositivos (teclado
y ratón) utilizados por una persona. Las actividades están preprogramadas y se tiene en cuenta el
tiempo empleado en la ejecución así como los errores y correcciones realizadas por el usuario.
El desarrollo de herramientas que ayudan al profesorado no informático a generar materiales
multimedia con excelentes resultados: comprensibles, fáciles de aprender, simples de aplicar y
estimuladores de la creatividad; contribuirá sin duda, a un elemento esencial en relación con la
aplicación de la tecnología al ámbito de la discapacidad, esto es, el componente de
individualización del sistema ayuda-usuario.
Otra tendencia, que ya adelantábamos hace unos años (Soto y Fernández, 200426), es el
diseño de productos multimedia en formato web, es decir, programas que se distribuyen y
ejecutan desde Internet. Las ventajas son notorias:
Alternativa al software educativo novedosa y atractiva.
Simplicidad para el usuario que no precisa instalar ni configurar.
Se puede abordar como suscripción en lugar de compra (para los de carácter privado).
Buena rentabilidad con costes bajos.
Software vivo que evoluciona y no se estanca.
Permite la opción de personalizar y adaptar las sesiones.
No sujeto a una localización física.
22 WATKINS, A. (2001). “Aplicación de las Nuevas Tecnologías a las Necesidades Educativas
Especiales. Ultimas tendencias en 17 países europeos”. Middelfart: European Agency for Development in
Special Needs Education.
23 GARCÍA, B. E IVARS. E. (2006). Las TIC y los materiales para la enseñanza y el aprendizaje del
español como segunda lengua. (el2) en contextos escolares. En RODRÍGUEZ, J., MONTOYA, R. Y
SOTO, F.J. (coords): Las tecnologías en la escuela inclusiva: nuevos escenarios, nuevas oportunidades.
Murcia: Consejería de Educación y Cultura.
24 MARTÍN, J.C. (2006). Elementos a considerar para garantizar el acceso a las nuevas tecnologías en los
centros educativos. En RODRÍGUEZ, J., MONTOYA, R. Y SOTO, F.J. (coords): Las tecnologías en la
escuela inclusiva: nuevos escenarios, nuevas oportunidades. Murcia: Consejería de Educación y Cultura.
25 DUMONT, C. Y MAZER, B. (2006). Assessment of computer task perfomance. Version 2. Institut de
Readaptation en Deficiencia Physique de Quebec
26 SOTO, F.J. Y FERNÁNDEZ, J.J. (2004). Los retos de la educación ante la exclusión digital. En Soto,
F.J. y Rodríguez, J. (coords). Tecnología, Educación y Diversidad. Murcia: Consejería de Educación y
Cultura, 197-202.
7
El profesorado puede preparar sus trabajos en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo.
La familia puede intervenir e interactuar directamente en las actividades de su hijo.
Un claro ejemplo de lo anterior lo encontramos en los materiales desarrollados en el marco
de los proyectos “Internet en la Escuela” e “Internet en el Aula” (disponibles los primeros en
http://www.cnice.mecd.es/; y próximamente los siguientes); ambos basados en formato web.
En este contexto, la propuesta más interesante hoy en día en el ámbito internacional del
aprendizaje basado en la tecnología es la organización de los contenidos educativos en forma de
objetos de aprendizaje (OA). Existen un gran número de propuestas y proyectos en desarrollo
(“Internet en el Aula”), además de un creciente número de productos ya operativos.
El concepto de objeto de aprendizaje se refiere a aquellos recursos digitales que apoyan la
educación y la formación y que pueden reutilizarse constantemente. Los objetos de aprendizaje
se pueden definir como la mínima expresión de contenido formativo con entidad por sí mismo,
etiquetado con metadata para permitir su búsqueda y recuperación, y que puede ser agregado a
otros para crear unidades de instrucción de mayor entidad.
Es la mínima estructura independiente y digitalizada que contiene un objetivo de
aprendizaje, una actividad de aprendizaje, un mecanismo de evaluación y una o varias
etiquetas que describen su contenido (metadatos)
La idea central de los objetos de aprendizaje recae en la posibilidad de que estudiantes y
profesores puedan adaptar los recursos didácticos de acuerdo con sus propias necesidades,
inquietudes y estilos de aprendizaje y enseñanza, proveyendo de esa manera una educación
flexible y personalizada. En este sentido, los objetos de aprendizaje pueden ser un recurso de
gran interés para el desarrollo curricular en la atención educativa a la diversidad.
Probablemente, los objetos de aprendizaje y su utilización (repositorios y gestores de
contenido), cambiarán nuestra forma de pensar y actuar con tecnologías en la educación.
Resaltar, por otro lado, el enorme potencial de las herramientas que se agrupan bajo el
paraguas de Web 2.0, tales como Weblog o bitácoras, webquest, wikis y CMS (Gestores de
contenidos), escritorios virtuales, sindicación de contenidos, etc. que hacen posible la aparición
de un nuevo modelo emergente con metodologías más colaborativas, flexibles y participativas;
que ponen al alcance de todos y todas la edición y publicación de contenidos sin necesidad de
grandes conocimientos técnicos.
Los avances en las neurociencias y genética están proporcionando nuevos conocimientos
para el abordaje de la problemática del niño con dificultades en la adquisición de la
lectoescritura (Román y otros, 200627). Dichos conocimientos están generando nuevas
aplicaciones informáticas y programas para trabajar estos aspectos.
En relación al hardware, el desarrollo de la tecnología ha permitido la generación de nuevas
experiencias educativas en plataformas y herramientas como las PDA, telefonía móvil, o
webcam.
El paradigma de la Inteligencia Ambiental cada vez tiene más presencia en la sociedad.
Supone ofrecer a las personas con discapacidad un entorno de convergencia tecnológica ubicua
y con interfaces fáciles. Implica diseñar las TIC de tal forma que éstas tengan en cuenta la
presencia de la persona y la situación en la que se encuentra, adaptándose y respondiendo a sus
necesidades, costumbres y emociones.
De la Inteligencia Ambiental destacamos tres características (Sánchez Montoya, 2006):
Ubicuidad, que le permite acompañar al usuario allá donde esté (hogar, escuela, medio de
transporte, hospital, en movimiento por la calle, etc.), invisibilidad por la posibilidad de pasar
desapercibida en el medio físico e Inteligencia por su capacidad para adaptarse a las
preferencias de la persona.
27 ROMAN, F. (2006). De la neurociencia a la intervención educativa: abordaje de la problemática del
niño con dificultades persistentes en la adquisición de la lectoescritura. En RODRÍGUEZ, J.,
MONTOYA, R. Y SOTO, F.J. (coords): Las tecnologías en la escuela inclusiva: nuevos escenarios,
nuevas oportunidades. Murcia: Consejería de Educación y Cultura.
8
Como señala Sánchez Montoya (200628), “los nuevos paradigmas tecnológicos, y en
particular la Inteligencia Ambiental y la llamada convergencia tecnológica, potencian los
modelos de procesos frente al clínico pues la cantidad y calidad de los aprendizajes del
alumno con necesidades educativas específicas no pueden ser atribuidos únicamente a sus
características individuales (motivación, competencias, intereses, autoconceptos, etc) sino a las
acciones con su entorno. Las TIC pueden ser un motor para ayudar a que los nuevos modelos
pedagógicos sean más interaccionistas”.
Por último, pese a que queda aún mucho camino por recorrer, los principios de Accesibilidad
Universal y Diseño para todos están “calando” en todos los ámbitos (público y privado) como
medio imprescindible para garantizar la igualdad de oportunidades en la Sociedad de la
Información.
3. El riesgo cierto de la exclusión digital.
Uno de los mitos más utilizados sobre la aplicación de las TIC a la educación, consiste en
afirmar que con su incorporación se puede alcanzar un “Modelo democrático de educación, que
facilita el acceso a la misma a todas las personas. Educación / formación para todos” (Cabero,
200229). Entendiendo que con dichas tecnologías, especialmente con Internet y las redes de
comunicación, la información se pondría a disposición de todos sin limitaciones espaciales y
temporales, salvando de este modo los problemas existentes de la falta de recursos y de la
existencia de profesionales de calidad.
Lo cierto es que, aunque resulte paradójico, el desarrollo de las nuevas tecnologías ha
favorecido la aparición de nuevas formas de exclusión social. La ausencia de políticas
específicas sobre inclusión digital; las dificultades de acceso a las infraestructuras tecnológicas;
la insuficiente formación en y para el uso de las TIC; la ausencia de referentes y apoyos; o la
escasa aplicación y promoción de los estándares y directrices del “Diseño para todos”; son
algunas de las causas de lo que se viene denominando “exclusión digital”, “divisoria digital”,
“brecha digital” o “discapacitado tecnológico”.
El término "brecha digital" se refiere a la distancia entre quienes pueden hacer uso efectivo
de las herramientas de información y comunicación y los que no pueden por ser personas
mayores, con discapacidad, analfabetos y/o analfabetos tecnológicos, o personas con
limitaciones económicas o en situación marginal (Gutiérrez, 200130).
De modo similar, Cabero (200431) señala que la brecha digital “puede ser definida en
términos de la desigualdad de posibilidades que existen para acceder a la información, al
conocimiento y la educación mediante las nuevas tecnologías”.
En el lado opuesto, la “Inclusión Digital” es la participación plena de todos los ciudadanos,
en igualdad de condiciones, en la Sociedad del Conocimiento garantizando tanto el acceso a las
nuevas tecnologías (programas de ayudas a la infraestructura) como el acceso en las nuevas
tecnologías (mediante la asunción, aplicación y promoción de los estándares y directrices de
accesibilidad; y naturalmente, mediante la formación y la educación) (Gutiérrez, 200132).
28 SÁNCHEZ MONTOYA, R. (2006). Capacidades visibles, tecnologías invisibles: Perspectivas y
estudio de casos. En RODRÍGUEZ, J., MONTOYA, R. Y SOTO, F.J. (coords): Las tecnologías en la
escuela inclusiva: nuevos escenarios, nuevas oportunidades. Murcia: Consejería de Educación y Cultura.
29 CABERO, J. (2002): Mitos de la sociedad de la información: sus impactos en la educación, en
AGUIAR, M.V. (coords): Cultura y educación en la sociedad de la información, A Coruña, Netbiblo, 17-
38.
30 GUTIÉRREZ, E. (2001). La educación en Internet e Internet en la educación como factor supresor de
la brecha digital. Congreso la Educación en Internet e Internet en la Educación. Ministerio de Educación,
Madrid. Disponible en: http://www.inclusiondigital.net/ponen/brecha/Overview.html
31 CABERO, J. (2004): Reflexiones sobre la brecha digital y la educación. En SOTO, F.J. y
RODRIGUEZ, J. (coords): Tecnología, Educación y Diversidad. Murcia: Consejería de Educación y
Cultura.
32 Obra citada.
9
Cabero (200433), señala que a la hora de explicar la brecha digital, nos encontramos con dos
grandes tendencias: la dura y la blanda. Dentro de la línea que podríamos denominar como
blanda, se indica que el problema a resolver es simplemente de infraestructuras de tecnologías
de telecomunicaciones e informáticas; en contrapartida existe otra visión más dura, y más
realista, que considera que el problema es consecuencia de la desigualdad social y económica
que se da en la sociedad capitalista, que lo mismo que separa a los países por la calidad de la
educación y servicios médicos, también se da por el grado de utilización que pueden hacer de
las TICs.
Ambas perspectivas implican posiciones diferentes de abordarla y solucionarla. En la
primera, universalizando el acceso a Internet, se resolverá todo lo demás, y se disminuirá la
brecha digital. En la segunda, al ser la brecha digital consecuencia de la desigualdad social, o se
ataca ésta o todas las medidas que se adopten de extensión de las redes, seguirán beneficiando
exclusivamente a un colectivo, e indirectamente seguirá ampliándose la misma brecha (Cabero,
200434).
En contextos escolares, abordar la brecha digital pasa por conseguir la máxima utilización de
los recursos informáticos tanto para atender al alumnado con necesidades educativas
específicas, como para la normalización de las TIC de uso común (diseño para todos), y la
preparación/formación del profesorado en su transformación, uso y aprovechamiento,
contemplando la adquisición y adaptación de hardware y software adecuado a las necesidades
de este alumnado; garantizando la disponibilidad de tecnologías de ayuda a la comunicación
aumentativa para los alumnos que lo precisen; fomentando el diseño accesible en la elaboración
de recursos (tanto comunes como específicos) multimedia y servicios de red e Internet; e
impulsando la formación y la creación de grupos de trabajo, seminarios y proyectos de
innovación e investigación educativa cuyas líneas de acción se centren en la utilización y/o el
análisis, catalogación y evaluación de las TIC en la atención a la diversidad (Soto y Fernández,
200335).
4. Decálogo para la inclusión digital.
Sabiendo de la dificultad para tener buenos recursos tecnológicos y su aprovechamiento de
una forma sensata en la diversidad, de la urgencia por salvar la brecha digital ya abierta, y de la
importancia de que los pocos recursos disponibles sean conocidos y usados de forma eficaz y
eficiente por la comunidad educativa, desde el foro Tecnoneet36 se proponía el siguiente
decálogo (Soto y Fernández, 200537):
1. DURACIÓN.
Calidad de los conceptos, calidad de los materiales. No son sostenibles las cosas que no
duran. Todo proyecto, todo servicio, todo material debe ser diseñado y puesto en marcha
sabiendo que debe tener continuidad y que será moldeado una y otra vez como fruto de las
evaluaciones a las que se someterá.
2. ACCESIBILIDAD.
Utilizar recursos y/o servicios accesibles y, por lo tanto, susceptibles de ser adaptados a cada
necesidad específica. La modularidad, adaptabilidad y accesibilidad, deben estar ya contenidas
en el mismo diseño. Igualmente los planes de formación, tanto de futuros docentes como de los
ingenieros creadores deberán estar sujetos a la revisión y evaluación de sus contenidos. Su
rigidez implica resistencias a la inclusión de los conceptos de la accesibilidad en los actuales
planes de formación.
3. REUTILIZACIÓN.
33 Obra citada.
34 Obra citada
35 SOTO, F.J, y FERNANDEZ, J.J. (2003). Realidades y Retos de la Inclusión Digital. Comunicación y
Pedagogía, 192. 34-40.
36 Foro Tecnoneet deTecnología Educativa y Atención a la Diversidad. www.tecnoneet.org
37 SOTO, F.J. Y FERNÁNDEZ, J.J. (2005). Decálogo para la Inclusión Digital. Siglo Cero, 213, 63-65
10
Agotar la vida útil de los productos es algo ya previo a su reciclaje. Hay montañas de
productos no específicos, educativos o no, que podrían tener uso magnífico en situaciones de
diversidad y cuyo potencial se está desperdiciando. No creamos que por tener en la mano la
última novedad tecnológica, tenemos el mejor recurso posible. Mucha tecnología cotidiana, no
siempre específica, es tan eficaz/eficiente como el mejor de los artilugios.
4. AHORRO.
Ganar espacio, tiempo y recursos. El ahorro alarga la vida de los recursos. Dedicar fuerzas a
la creación de materiales y experiencias sólo si antes se tiene un mínimo de garantías de que
será accesible, modular, adaptable a los dictados de la evaluación, útil, y con la garantía de que,
una vez creado, no terminará olvidado en un cajón.
5. INOCUIDAD.
Los productos deben ser no tóxicos. Por lo tanto, aquellos materiales y/o experiencias que
impidan la accesibilidad, que patrocinen valores contrarios a la diversidad, o que dificulten su
integración con otros coetáneos educativos, deben ser considerados como no aptos mientras
mantengan estas características.
6. SUFICIENCIA.
Demasiado no es mejor. No es mejor profesional el que tiene una biblioteca desmesurada de
herramientas a su servicio, sino el que, con lo que tiene, sabe vertebrar “de forma intensa,
responsable e inteligente” aquello de cuánto dispone. De todos modos, desde aquí se alerta de la
situación por la que, careciendo en el panorama actual de buenos referentes para educadores y
familiares de experiencias de uso de las TIC en los entornos de diversidad, se están replicando
esfuerzos innecesariamente o coleccionando recursos muchas veces obsoletos. Para rebasar esta
situación se hace preciso dar a conocer buenos referentes, bien visibles y accesibles para todos.
Donde se encuentren amplios y exhaustivos catálogos de recursos, experiencias y materiales.
Sólo así se puede llegar a esta suficiencia.
7. GRATIFICACIÓN.
El placer reside en la sencillez. Los bienes y servicios deben ser esencialmente gratificantes.
Algo que a veces olvidamos quienes más centrados estamos en la producción de un resultado
que en la concepción de la educación como acompañar en la maduración. La herramienta que
causa insatisfacción, por muy incisiva que sea su terapéutica, está generando un retroceso y un
problema importante. Distingamos entre el necesario esfuerzo y la rechazable in-gratificación.
8. COLABORACIÓN.
“Compartir es gratificante y mejora la eficiencia. Nadie se aprovecha de lo que se pierde.
Compartamos servicios, objetos, ideas...”.
9. EQUIDAD.
Distribución justa, consumo responsable. El principal objetivo de la sostenibilidad es la
equidad redistributiva. Las administraciones (autonómicas, estatal, europea...) deben regular su
normativa para que la cuerda no rompa siempre por el mismo sitio: por el lado de las personas
con discapacidad porque el esfuerzo que deben hacer para llegar donde otros se pasean es
insostenible.
10. EFICICENCIA.
“Bajo coste, servicio alto. La eficiencia es aún más importante que la eficacia”. Tenemos
recursos de bella factura pero muy costosos (en su adquisición, en su tramitación, en su
configuración, o en su uso en el aula). No es justa la situación actual por la que cualquier
producto de mediana calidad es inasequible. Nos encontramos además con productos y servicios
que requieren un esfuerzo formativo de adaptación al alumno, de administración o de
configuración, fuera de lugar. El desvío de muchos productos, ya en las etapas de diseño, para
los entornos familiares en lugar de los entornos escolares, produce muchos abandonos, y una
pérdida de energías y potencialidades injustific

semana 6. • Contextos escolares y tecnológicos para el crecim cognitivo

este es el link de una página donde pueden encontrar cualquier cantidad de ayuda tecnologica que esta diseñada para la enseñanza de personas con diversas discapacidades, dentro de este articulo se explican las maneras en que se hacen uso los soportes educativos para implementar la enseñansas a esta población. por ende se descriven cual son esas tecnologías utilizadas y los criterios en que se deben utilizar.

este articulo lleva por nombre : Tecnologías de ayuda y atención a la diversidad: oportunidades y retos.

Por Francisco Javier Soto Pérez y Mª Dolores Hurtado Montesinos.
www.risalc.org:9090/recursos/ficha.php?id...1